Silencio sobre el fuego

Arden en la rama del árbol
las alas de un pájaro herido,
y en la muerte,
su esencia se derrama.

Galicia es un bosque
que canta y se quema viva
en una pirotecnia con notas amarillas.

Desde la distancia: no hay nada.
Silencio sobre el fuego,
sobre el dolor en llamas.

 

Pues la vida yo idealizo

 

Dame, vida, una ducha de agua fría,
tu persistente desazón,
para acabar con el vacío,
oh, mundo raro,
oh, mundo oculto,
que la vida va en serio.

Arde, mi pecho, arde sin llamas,
apagado y hambriento de amor,
ceniza que aviva,
el desierto que en mí, habita.

Arde en la soledad que nos deshace,
el mundo me parecía pequeño,
de vivaces raíces y sin fronteras.

La distancia no se dibujaba con nuestras pisadas.

Pues nunca quise ver atrás.

Arde, arde el ansia de recorrer caminos por tu piel,
cuerpo que me enloquece,
lo devoraré como la mantis religiosa a su pareja,

Y engendraré rabia y dolor entre el vacío de tus huesos,
Se alimentarán de falsas ilusiones como la sarcástica lotería de tu amor.
Entre mis huesos frágiles, arde;
arde el ansia de creer que la distancia es una ilusión,
Una idea pura;

Pues la vida yo idealizo.

Arde, arde el seco tic-tac del reloj,
y entre tanto, las agujas bailan exaltadas en el limbo del tiempo y la muerte;
arde, con ansia arde,  el recuerdo de aquella fogata en la playa
arde, con ansia arde, la idea de ti misma, aquel ardor sin llama,
Aquella incertidumbre en tus pupilas,

Y la sed de los besos

Que ya no me dabas.

 

Y la vida va en serio,
oh, mundo raro,

oh, mundo oculto,
¿Cuánto todavía queda por aprender de ti?

Prometo caerme y siempre levantarme.

Pues la vida yo idealizo.

 

Cuatro de julio

Es 23 de diciembre. Víspera al día de Navidad. Dan y Nate beben una cerveza en la barra de su bar favorito.

-El verano nos hace afortunados.

-¿A que te refieres?

-Todo nos gusta: los helados, los conciertos al aire libre, el 4 de julio, cantar… ¡coño hasta mi mujer está mejorable!

-No digas estupideces y limítate a pensar en los regalos y preparativos de navidad Dan.

-Menudo discurso me mandas. Ya sabía que eras una persona de pocas palabras… ¡Pero tanto!

 

Una mujer se asoma por la puerta. Alza su mano para saludarlos.

-¿Qué quiere ahora?

-Pues será que vienen a buscarte. Yo que sé.

-Con lo bien que se está aquí. Hablando del verano. Cerca de la estufa… Con una buena cerveza artesana…

-La navidad a mi me gusta Dan. Tú tranquilo, que siempre tendremos veranos de sobra para pescar en el McNears Beach County Park. Vete con tu mujer y ve en paz. Todo saldrá bien. Te lo prometo.

 

Dan le da unas palmadas en la espalda a su amigo y se va.

-A esta invitas tú.

-Serás…